miércoles, 1 de octubre de 2008

Parad todos los relojes

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.


Escrito por W. H. Auden tras la muerte de su pareja, Christopher Isherwood, éste es uno de los poemas que más me ha emocionado de todos los que he leído y que puede que a muchos de vosotros les recuerde a una escena de la película Cuatro bodas y un funeral.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿No es este el mismo poeta que el del poema SPAIN?

Lapiz Negro dijo...

No soy un gran aficionado a la poesia, por no decir que no la leo nunca a proposito, aunque sí, lo hago cuando se cruza casualmente en mi camino, como es el caso. Solo decir que después de leer este poema no he podido resistir la tentación de comentar que me parece genial. Al leerlo el autor te hace vivir sus emociones.

Montserrat dijo...

Sí, es el mismo de Spain.