miércoles, 26 de septiembre de 2012

martes, 25 de septiembre de 2012

Consejos para escribir ficción de Zadie Smith


Zadie Smith, conocida mundialmente y también en España por su novela Dientes blancos, aunque es autora de otras tres novelas además de múltiples narraciones breves y algunos ensayos, publicó en The Guardian una lista de diez consejos para escribir ficción que reproduzco a continuación:

  1. Todavía siendo un niño, asegúrate de leer un montón de libros. Dedica más tiempo a esto que a cualquier otra actividad. 
  2. Siendo adulto, trata de leer tu propia obra como la leería un desconocido, o mejor aún, como lo haría un enemigo.
  3. No idealices tu "vocación". Puedes escribir buenas oraciones o puedes no hacerlo. No existe un "estilo de vida del escritor". Lo único que importa es lo que dejas en la página.
  4. Evita tus debilidades. Pero hazlo sin decirte a ti mismo que las cosas que no puedes hacer no merecen la pena. Haz esto sin decirte a ti mismo que las cosas que no puedes hacer no valen la pena. No ocultes tu falta de confianza en ti mismo con desprecio.
  5. Deja un espacio decente de tiempo entre escribir algo y editarlo.
  6. Evita camarillas, bandas, grupos. La presencia de una multitud no hará que tu escritura sea mucho mejor de lo que es.
  7. Trabaja con un equipo informático que esté desconectado de internet.
  8. Protege el tiempo y el espacio en el que escribes. Mantente alejado de todo el mundo, incluso de las personas que son más importantes para ti.
  9. No se deben confundir los honores con el logro. 
  10. Cuenta la verdad a través de cualquier velo que te venga a mano; pero cuéntala. Resígnate a la tristeza para toda la vida que deriva de no estar nunca satisfecho.

Los destacados son míos. El texto original en inglés aquí.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Crecer es morir un poco

Que la muerte deja hechos polvo a los que se quedan, esto es, que es más dura para el superviviente que para quien fallece, es una verdad que sabe cualquier persona que haya perdido a un ser querido. Quien muere regresa a la dimensión del no ser, mientras que el que se queda en el ser, es quien tiene el problema justamente por eso, por ser.

Ahora pensemos que el ser querido que ha desaparecido, es tu hermano, tu amigo o tu ex novio y que no sólo tenía 31 años, sino que además se ha suicidado. ¿Cómo sobrevivir a este sentimiento de pérdida vivido como una amputación? ¿Cómo aceptar lo sucedido? ¿Cómo no atormentarse con múltiples y variadas posibilidades de culpa? ¿Cómo poder sobrevivir asumiendo que nunca no vas a entender por qué? Éste es el planteamiento de Litus, de la dramaturga catalana Marta Buchaca que hasta finales de septiembre se estará representando en el Espai Lliure. Los amigos de Litus se reunen tres meses después de la muerte de éste en un accidente de tráfico para recordarle.


(c) Roser Blanch

Hay muertes que provocan un desasosiego tal en quien se queda que pueden resultar más dramáticas que la muerte misma. Es como si ésta fuese un brazo ejecutor ebrio de poder que no tiene suficiente con una sola víctima y actuase con un sadismo psicológico refinado y perverso sobre los que no ha podido llevarse por delante materialmente.

El programa de la obra dice que en la vida te suceden cosas buenas y malas. Litus es un personaje que no quería crecer. No quería convertirse en un verdadero adulto. No le interesaba. Su renuncia a la madurez, completamente legítima, implica la condena brutal de sus amigos a la misma. Con su muerte ellos también han muerto un poco.Ninguno de ellos volverá a ser la misma persona.

Aunque el tema es duro, Litus combina magistralmente las lágrimas y las sonrisas. Hay momentos áltamente cómicos que reflejan a la perfección al treintañero actual: en buena medida, también como Litus, niños que no quieren crecer pero a los que no les va a quedar más remedio que hacerlo. Porque así es la vida. Te empuja y te devora y a menudo, no eres tú quien la vive, sino que ella te vive a ti.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Deseo y nostalgia

RECUERDA, CUERPO...

Cuerpo, recuerda no solamente cuánto fuiste amado,
no sólo los lechos en que te acostaste,
sino también aquellos deseos que por ti
brillaban en los ojos manifiestamente,
y temblaban en la voz -y algún
obstáculo casual los hizo vanos.
Ahora que todo ya está en el pasado,
parece casi como si a los deseos
aquellos te hubieses entregado -cómo brillaban,
recuerda, en los ojos que te miraban;
cómo temblaban en la voz, por ti, recuerda, cuerpo.



DESEOS

A cuerpos hermosos de muertos que no envejecieron
y los guardaron, con lágrimas, en un bello mausoleo,
con rosas a la cabeza y a los pies jazmines -
se asemejan los deseos que pasaron
sin cumplirse; sin merecer una
noche de placer, o una mañana luminosa.


Ambos poemas son del poeta griego Kavafis

jueves, 20 de septiembre de 2012

Love Will Tear Us Apart

Primavera, estiu, etc., de Marta Rojals, ha sido una de las últimas novelas exitosas de la literatura catalana. Mi ejemplar es de su tercera edición, aunque desconozco las tiradas que se han hecho de cada una de ellas. En cualquier caso, ha sido una novela que ha funcionado gracias al boca-oreja lo que irremisiblemente indica que "algo" tiene.




Èlia es una arquitecta treintañera que de golpe y porrazo de ve afectada por una doble crisis: su compañero Blai, tras 14 años de relación la abandona, y el despacho de arquitectos donde trabaja en Barcelona está padeciendo dramáticamente la crisis del sector de la construcción. En resumen, su vida más o menos estable se desmorona. Por Todos los Santos decide ir a su pueblo, en las Terres de l'Ebre y vuelve más tarde a pasar las Navidades. Allí se reencuentra con su pasado y con sus correspondientes fantasmas. Y estos tienen dos nombres: Clara y Bernat.

Love Will Tear Us Apart, de Joy Division, es la banda sonora de esta novela y también uno de los temas del libro: el amor nos destrozará... otra vez.




El amor en cualquiera de sus formas, aunque el amor romántico juega un papel fundamental y creo que es una de las razones principales por las que no puedes dejar de leer esta novela una vez la has empezado.

Novela ágil, entretenida, con muchísimos diálogos ágiles y vivos que reflejan la variedad dialectal de la zona. Un marcado tono generacional (cualquier treintañero catalán, y más si es de comarcas se va a ver reflejado), una óptica muy femenina y momentos de alto voltaje erótico (también femenino); un cóctel perfecto que explica su éxito. Marta Rojals es una escritora a seguir.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Escolta, Sepharad / Escucha, España

[XXXVIII]
 
No convé que diguem el nom
del qui ens pensa enllà de la nostra por.
Si topem a les palpentes
amb aquest estrany cec,
on sinó en el buit i en el no-res
fonamentarem la nostra vida?
Provarem d'alçar en la sorra
el palau perillós dels nostres somnis
i aprendrem aquesta lliçó humil
al llarg de tot el temps del cansament,
car sols així som lliures de combatre
per l'última victòria damunt l'esglai.
Escolta, Sepharad: els homes no poden ser
si no són lliures.
Que sàpiga Sepharad que no podrem mai ser
si no som lliures.
I cridi la veu de tot el poble: "Amén." 
La pell de brau, de Salvador Espriu

sábado, 8 de septiembre de 2012

Resignación estoica



Stoner, de John Williams, es una novela que tenía todos los números para pasar completamente desapercibida. Publicada originalmente en inglés en 1965, parece haber tenido una nueva vida al ser rescatada por la editorial New York Review Books Classics en 2006. Su publicación por primera vez este año en catalán y en castellano, posiblemente no hubiese sido posible si no hubiese sido recuperada por su país de origen.

Stoner nos cuenta la vida relativamente insignificante de William Stoner. Y digo relativamente insignificante porque todas las vidas tienen algún valor y porque todas, de algún modo u otro, son ejemplarizantes. William Stoner es un joven chico que vive en la granja de sus padres ayudándolos en las labores agrícolas a principios del siglo XX. Sus progenitores deciden enviarlo a la universidad para que estudie una especie de ingeniería agrícola y contribuya así a la mejora de la explotación agrícola familiar. Huelga decir que todo esto supone una gran inversión y un gran sacrificio para su familia; gente callada y endurecida por la herencia de generaciones consagradas al trabajo duro y a la adversidad. En la universidad, por esas casualidades que suceden en todas las vidas, vive una epifanía literaria que le hace abandonar los estudios técnicos y consagrarse al estudio de la literatura. Su carrera académica se rige por el rigor y la devoción por su objeto de estudio. Sin embargo, su vida, tanto en lo académico, pero sobre todo en lo personal, puede leerse como un gran fracaso, en el cual él ha jugado parte, pero no ha tenido todas las cartas. Tal vez le faltó el coraje necesario no sólo para ser un superviviente, y para sobrevivir se necesita coraje y estoicismo, sino el necesario para no resignarse a todos aquellos sinsabores, trabas y a veces hasta zancadillas que nos impone la vida a través de algunas de las personas que se cruzan en nuestro camino. La resignación estoica es el tema de esta novela. Ojalá William Stoner hubiese sido más rebelde y hubiese tenido más coraje. Tal vez a la mayoría de nosotros nos sobre resignación y estoicismo.   

Stoner es una novela sensible y amarga. Una novela que habla de una gran hombre que no pasará a la posteridad. De una vida digna pero hasta cierto punto malograda. Una vida tan contenida como el tono del autor al narrarla. Con episodios verdaderamente dramáticos, sobre todo en lo que respecta al amor, el verdadero, y los múltiples adioses que se narran en la obra, narrados desde una sinceridad brutal pero huyendo completamente del melodramatismo. Es más que probable que John Williams tuviese como autores de cabecera a Chejov, Gogol y Balzac. No en vano este último escribió una novela titulada Las ilusiones perdidas.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Lo que promete la rentrée #1


La rentrée viene cargada de novedades. Algunas de ellas realmente apetitosas. Además de la anteriormente citada Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan, se añade ahora La muerte del padre, del noruego Karl Ove Knausgård. Curiosamente no sólo ambas publicadas por Anagrama, sino que las dos tienen la muerte de uno de los progenitores de sus respectivos autores como motor desencadenante de la escritura de las mismas.


¡Pronto más!