martes, 30 de septiembre de 2008

¿Deben pagar los hijos los errores de sus padres?



Quien parpadea teme a la muerte plantea una pregunta fundamental. ¿Deben pagar los hijos los errores de sus padres? Knud Romer es un danés nacido en 1960 hijo de madre alemana. Durante su infancia tuvo que soportar los insultos y vejaciones que tanto su madre y él sufrían por el simple hecho de ser alemanes. No importaba en absoluto que la madre del autor hubiese formado parte de la resistencia y hubiese experimentado la pérdida de seres queridos por la represión de Hitler dentro de Alemania ante las voces discordantes. Ni siquiera se molestaron en preguntarse por el papel que Hilde había tenido en la Alemania del Tercer Reich. Era alemana y eso era suficiente para condenarla y también a su hijo, aunque fuera danés de nacimiento. Esta novela autobiográfica de la infancia del autor es también una novela homenaje hacia la fortaleza de la madre. Una mujer que perdió al gran amor de su vida en horribles circunstancias y que no se dejó amedrentar por el vacío y los insultos de sus vecinos, que resistió gracias a una fuerza interior que la hizo estar por encima del mundo hostil que la rodeaba.


Y aunque la situación hubiera sido diferente y este personaje fuera culpable por su actuación durante el Tercer Reich, ¿debería su hijo pagar también sus culpas? Evidentemente no. Y aún así, en Alemania, los hijos y nietos de la gente que vivió durante el Tercer Reich siguen sintiendo cierta culpa o quizás vergüenza.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Afortunada de Gabrielle Bell




Gabrielle Bell es una joven autora norteamericana de lo que podríamos calificar como cómic de autor. Afortunada es su primera obra publicada en España aunque ya aparecieron algunas historietas breves suyas en la antología Mome (muermo en inglés). En Afortunada nos explica en forma de diario las desventuras de un personaje que tiene mucho que ver con ella misma, si es que no lo es. En efecto, la joven protagonista es una aspirante a dibujante de cómics que vive en el Brooklyn bohemio (el barrio de Williamsburg) y que trata de sobrevivir como puede gracias o quizás mejor dicho a pesar de trabajos precarios. Memorables son las reflexiones que nos transmite en el episodio en que está posando como modelo de desnudo para los estudiantes de la Facultad de Bellas Artes. ¿Qué estoy haciendo yo aquí perdiendo el tiempo? ¿No debería estar dedicándome a crear mi propio arte? Supongo que muchos de nosotros sabemos qué es sentirse así, pensar que no hacemos más que perder el tiempo, pero nunca tomamos la valiente y arriesgada decisión de cortar con todo y dar ese paso que tanto anhelamos pero que a la vez tememos aún más.



Quizás estos diarios de Gabrielle Bell no sean su mejor obra, pero sus historietas breves nos muestran a una buena narradora, sobre todo las de Mome. Habrá que estar atentos a ver cómo prosigue su carrera. Creo que Gabrielle Bell en algún momento tendrá que decidir si quiere dedicarse al cómic o a la literatura. En su obra me parece que hay una descompensación entre texto y dibujo que tendrá que ir solucionando. Tratándose Afortunada de su primera obra, no es grave, pero sí que parezco entrever que cuenta mucho más con las palabras que con el dibujo, y esto la acerca más a la ilustración que al cómic. De hecho, Gabrielle Bell ha ilustrado un poema de Emily Dickinson, accesible a través de la web de The Poetry Foundation.


El caso de Gabrielle Bell no es el único, cada vez son más las mujeres que se están dedicando al cómic, un medio tradicionalmente masculino, no sólo por parte de la creación, sino también de su lectura.

Las desventuras de una tesis

A la hora de enfrentarnos a la gestión y confección de una tesis podemos encontrarnos con los siguientes problemas:




  1. El tema. ¿Sois lo que se llama unos cagadubtes? Yo sí. He cambiado de tema por lo menos cinco veces y aún creo que pueden ser más, aunque espero que no sea así. Ya no puedo más.


  2. El tiempo. Si ya de por sí tener un plazo de entrega puede generar ansiedad hasta en el hombre tranquilo, ¿qué pasa si además trabajas? ¿Y si tu trabajo requiere que muchas cosas sean hechas fuera del horario laboral?


  3. La familia. Ésta no entiende de tesis ni de nada. Quiere que hagas la comida, que estés por ellos, compartir el tiempo de ocio (¿ocio? ¿qué ocio?) y encima va y les da por ponerse enfermos.


  4. La concentración. Quien sepa cómo encontrarla y retenerla, que me lo explique, por favor.


  5. El culo. Cuando te dedicas a la investigación, te vuelves un ser sedentario, sentado un montón de horas al día. La ley de la gravedad contribuye a que todo el peso no sólo del mundo sino que también de los donuts que te comes para calmar la ansiedad y distraer el aburrimiento, no sólo se instalen, sino que también fermenten en las posaderas.


Hay más problemas, pero ya pensaré en ellos mañana, porque como siga pensando en ellos hoy, te juro que lo dejo.

Quiz literario

Navegando por internet he encontrado este quiz literario que os permitirá comprobar vuestros conocimientos sobre la obra de Anthony Powell Una danza para la música del tiempo. Este cuestionario ha sido realizado por Fred Warner y se encuentra en la página oficial de la Anthony Powell Society.

¡Disfrutadlo!

lunes, 1 de septiembre de 2008

De los problemas de leer por separado el contenido de obras unitarias

Durante estas vacaciones he empezado a leer La novela de Ferrara de Giorgio Bassani. Tenía cierta prevención porque cuando aún estudiaba en la universidad leí Darrera la muralla, la traducción que publicó Edicions 62, Detrás de la puerta según la edición de Lumen. Esta novelita se incluye en la recopilación que conforma La novela de Ferrara y es justo aquí donde adquiere sentido. Leí esa novelita sin tener ni idea de todos los textos que la precedían y quizás por esa razón tenía la sensación de no estar enterándome de nada. Afortunadamente ahora sí y me alegro, aunque parezca un castigo divino ir cargando el tocho de 970 páginas cada día en el metro.

Imagina que lees Albertine desparecida (Anagrama) o La fugitiva (Alianza) sin haber leído antes La prisionera (Alianza). Evidentemente no te vas a enterar mucho de qué es lo que pasa y por qué sucede lo que sucede.

Conozco una persona que lleva un ejemplar de Crimen y castigo en su coche y que cada vez que se encuentra en una retención, lo agarra y lo abre por cualquier página y empieza a leer. Esto sólo funciona si ya te has leído el libro antes. Ya sé que Crimen y castigo es una novela unitaria, no una obra fragmentada, pero es que hay muchas obras fragmentadas que funcionan como obras unitarias y por esta razón creo que este símil es posible.