martes, 30 de septiembre de 2008

¿Deben pagar los hijos los errores de sus padres?



Quien parpadea teme a la muerte plantea una pregunta fundamental. ¿Deben pagar los hijos los errores de sus padres? Knud Romer es un danés nacido en 1960 hijo de madre alemana. Durante su infancia tuvo que soportar los insultos y vejaciones que tanto su madre y él sufrían por el simple hecho de ser alemanes. No importaba en absoluto que la madre del autor hubiese formado parte de la resistencia y hubiese experimentado la pérdida de seres queridos por la represión de Hitler dentro de Alemania ante las voces discordantes. Ni siquiera se molestaron en preguntarse por el papel que Hilde había tenido en la Alemania del Tercer Reich. Era alemana y eso era suficiente para condenarla y también a su hijo, aunque fuera danés de nacimiento. Esta novela autobiográfica de la infancia del autor es también una novela homenaje hacia la fortaleza de la madre. Una mujer que perdió al gran amor de su vida en horribles circunstancias y que no se dejó amedrentar por el vacío y los insultos de sus vecinos, que resistió gracias a una fuerza interior que la hizo estar por encima del mundo hostil que la rodeaba.


Y aunque la situación hubiera sido diferente y este personaje fuera culpable por su actuación durante el Tercer Reich, ¿debería su hijo pagar también sus culpas? Evidentemente no. Y aún así, en Alemania, los hijos y nietos de la gente que vivió durante el Tercer Reich siguen sintiendo cierta culpa o quizás vergüenza.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nosotros tampoco tenemos la culpa de todo lo que pasó durante la guerra civil.