jueves, 21 de marzo de 2013

Lecturas de Semana Santa

Una semana puede dar para poco y puede dar para mucho. Una semana puede ser una metáfora perfecta de la vida. Aunque no me considero especialmente audaz, me gusta probar y descubrir cosas nuevas y en lo que respecta a las lecturas, no soy especialmente fiel. Cuando era más joven, sí que tenía un comportamiento más obsesivo. Cuando un autor me gustaba, me leía toda o casi toda su obra. Con la edad, me he vuelto tastaolletes. Quizá porque el placer orgásmico del descubrimiento se ha ido desteñiendo hasta casi desaparecer y, como un amante hastiado, ando persiguiendo esos momentos mágicos que sólo se viven cuando aún todo está por descubrir y la capacidad de sorprenderse permanece intacta, es más, inmaculada.

Todo esto viene a introducir mi plan de lecturas para esta Semana Santa. En España no somos lectores de relatos y menos aún de antologías. A mí me encantan y me muero de ganas de empezar a leer Mujeres de los fiordos. Como ya os habréis imaginado se trata de una antología de relatos de autoras nórdicas, en este caso noruegas.


El otro es la novella  De visita, de Maeve Brennan, mi último descubrimiento y a quien ya me he referido en este post. Porque algunas pulsiones de juventud que nunca se superan y porque parafraseando mis versos preferidos de Neruda, nosotros, los de ahora, aún somos los mismos.

 

sábado, 16 de marzo de 2013

Maeve Brennan y la laceración

En los viajes se producen descubrimientos. Éstos son incontrolables e impredecibles. No esperar nada suele ser la clave para encontrar algo. Mi descubrimiento de Maeve Brennan es el resultado de un doble viaje. El primero, el que emprendes al entrar en una librería sin buscar nada en concreto, pero receptivo a que algún libro te llame. Porque te llaman. Que te fijes en uno u otro no es casualidad. Te llama su título, su cubierta, alguna cosa. El neuromarketing seguro que lo explica, pero yo prefiero una explicación más mágica. Una cubierta o un título te atraen porque apelan a algo que está en tu inconsciente y tú desconoces; esto es, magia. Estoy aprendiendo a no subestimar todas estas casualidades que no tienen nada de casual.

El segundo viaje implicado en este encuentro es el que realizé a Palma de Mallorca este otoño por motivos laborales. Paseaba sin rumbo con unos amigos cuando entramos en la librería la Biblioteca de Babel, y el resto ya lo podéis deducir por lo que he explicado antes.

Maeve Brennan es una escritora de origen irlandés que residió la mayor parte de su vida en Nueva York. Escribió en The New Yorker auspiciada por William Maxwell, un editor y escritor al que admiro profundamente, como ya he demostrado en este mismo blog. Alfabia está publicando poco a poco su obra en España, donde es prácticamente una desconocida. Maeve Brennan fue una mujer libre y excéntrica que tuvo un triste fin de sus días. Su biógrafa, Angela Bourke, sugiere que Truman Capote pudo inspirarse en ella para crear el personaje de Holly Golightly, de Desayuno en Tiffany's, interpretado en el cine por Audrey Hepburn. No deja de haber un cierto parecido.


Las fuentes del afecto es un conjunto de relatos que pueden agruparse en tres bloques, teniendo todos ellos como telón de fondo la ciudad de Dublín. Los primeros se centran en la infancia de una niña que se llama Maeve y es fácil tener la tentación de pensar que de un modo u otro son autobiográficos. La infancia, con algunas excepciones*, es el paraíso perdido de la edad adulta. Éste primer ciclo nos presenta a una niña que en muchos casos se está limitando a observar el mundo de los adultos (¿qué otra cosa puede hacer?), pero ya es lo suficientemente observadora y lista para llevarse algunos desengaños ("La más lista"); sobrecogerse al experimentar una culpa impuesta ("La mentira"); descubrir que siente un impulso interno a contar historias ("La mañana después del incendio"); y saber que cada uno de nosotros escoge cómo quiere ver la realidad ("El viejo del mar").


Sin embargo, el cuento que me ha llevado a escribir ya este post, aunque no he leído todavía ni un tercio del libro es "Una chica puede malograr su suerte", el cual presumiblemente abre el segundo ciclo, centrado en las relaciones adultas representadas por los matrimonios Derdon y Bagot. El cuento en cuestión se centra en los Derdon y me ha parecido devastador. Una aguda y dura representación de cómo dos personas viven juntas pero en mundos a parte y están condenadas a convivir no sólo sin entenderse, sino que sin tan siquiera encontrarse. Brennan describe, sin cargar las tintas, esas pequeñas pero lacerantes mezquindades existentes en el seno de muchos matrimonios. Sedimentadas y refinadas por años de convivencia ingrata. No habla de grandes conflictos melodramáticos, sino de cómo la amargura resultante de la constatación de que aquello en que se creyó en su momento no fue más que una ilusión, es el veneno que se dosifica en el lento asesinato psíquico del otro y de sí mismo. Nada más que decir.


* Más frecuentes de lo que creemos.

jueves, 14 de marzo de 2013

Paratextos #3



La vida interior de las plantas de interior es ya de por sí un título curioso. Cacofónico. Un pez que se muerde la cola. De su seno emerge un hálito filosófico, metafísico. Un título que puede resultar evocador para unos y petulante para otros. No he leído el libro. De Patricio Pron sólo he leído El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia, novela que no me desagradó, aunque tampoco me volvió loca. Sin embargo, debo precisar que la leí en el asiento trasero de un Ford Focus durante el trayecto Barcelona-Bilbao el pasado mes de agosto, con Herois de la Katalunya Interior de banda sonora de fondo. En condiciones así, emocionarse con algo es casi un acto heroico. Sería interesante comprobar la adecuación del título y la preciosa ilustración de cubierta con el contenido de este libro de relatos. No sé si sucederá con la imagen, pero por lo poco que conozco la obra de Pron, estoy casi segura de que el título es completamente pertinente.

viernes, 8 de marzo de 2013

Tres veces rebelde

Divisa

A l’atzar agraeixo tres dons: haver nascut dona,

de classe baixa i nació oprimida.

I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.


Maria-Mercè Marçal


miércoles, 6 de marzo de 2013

Una bibliotecaria clave en el origen de Rebeldes, de Francis Ford Coppola

Como ya quedó patente en este post, siento debilidad por la película Rebeldes, de Francis Ford Coppola. Hoy he descubierto cómo una pequeña iniciativa fue la palanca que provocó que la novela de S.E. Hinton fuese llevada al cine.

Jo Ellen Mikasian,  bibliotecaria en una escuela de Fresno, California, escribió una carta a Francis Ford Coppola en representación de más de un centenar de alumnos del centro, que también firmaron la firmaron, pidiéndole que considerase la posibilidad de realizar la adaptación cinematográfica de la novela. Tres meses más tarde recibieron respuesta del productor Fred Roos y el resto de la historia ya os lo podéis imaginar.

Una pequeña acción con un gran resultado. Una bibliotecaria comprometida con su labor de fomento de la lectura. Estudiantes que leen y se enamoran de un libro. Una ilusión compartida y una apuesta por la acción. Podían simplemente haberse ilusionado, pero decidieron actuar. Un mensaje en una botella que llegó a su destino. Y allí estaba alguien dispuesto a escuchar. Una conjunción de pequeñas pero relevantes piezas aunadas por el entusiamo.

Una historia pequeña y romántica que demuestra el poder de las personas anónimas para que se produzcan cosas, para que el mundo se mueva y, por qué no, cambie.

La historia completa con reproducciones de las cartas originales aquí.

Paratextos #2

No he leído este libro ni sé nada de él más que lo que cuenta su texto promocional y mi infinita confianza en el buen criterio de Valeria Bergalli, la editora que se encuentra detrás de este proyecto. Pero me he enamorado de su cubierta.



El texto promocional dice lo siguiente:

«Mi padre me compró en la ciudad por 365 francos. Eso es mucho dinero, más aún por una niña que no tiene ojos en la cara. A mis padres se lo oculté durante tanto tiempo como pude; si quieres convertirte en hija, es preferible no destruir sus esperanzas nada más cruzar la puerta. Eso nos lo inculcó la directora. En su casa no nos podemos quedar: somos demasiados, tenemos que integrarnos con la gente. A los que tienen los ojos bonitos, el pelo tupido y buena dentadura les va mejor. A los demás nos conviene tener también algo en la cabeza; es el órgano más importante, puede llegar a sustituir un brazo. Pero no todos los seres humanos son iguales. En el caso de los padres, el órgano más importante es la paciencia.»


Así comienza la historia de Picoverde, que, tras ser entregada en adopción, llega a su nuevo hogar: una variopinta familia rodeada de vecinos y amigos inmigrantes en la Suiza de los años setenta.

En fin, no sé cómo será al final el libro, pero este buen gusto en la selección de la cubierta, merece el premio de una compra segura.