sábado, 8 de septiembre de 2012

Resignación estoica



Stoner, de John Williams, es una novela que tenía todos los números para pasar completamente desapercibida. Publicada originalmente en inglés en 1965, parece haber tenido una nueva vida al ser rescatada por la editorial New York Review Books Classics en 2006. Su publicación por primera vez este año en catalán y en castellano, posiblemente no hubiese sido posible si no hubiese sido recuperada por su país de origen.

Stoner nos cuenta la vida relativamente insignificante de William Stoner. Y digo relativamente insignificante porque todas las vidas tienen algún valor y porque todas, de algún modo u otro, son ejemplarizantes. William Stoner es un joven chico que vive en la granja de sus padres ayudándolos en las labores agrícolas a principios del siglo XX. Sus progenitores deciden enviarlo a la universidad para que estudie una especie de ingeniería agrícola y contribuya así a la mejora de la explotación agrícola familiar. Huelga decir que todo esto supone una gran inversión y un gran sacrificio para su familia; gente callada y endurecida por la herencia de generaciones consagradas al trabajo duro y a la adversidad. En la universidad, por esas casualidades que suceden en todas las vidas, vive una epifanía literaria que le hace abandonar los estudios técnicos y consagrarse al estudio de la literatura. Su carrera académica se rige por el rigor y la devoción por su objeto de estudio. Sin embargo, su vida, tanto en lo académico, pero sobre todo en lo personal, puede leerse como un gran fracaso, en el cual él ha jugado parte, pero no ha tenido todas las cartas. Tal vez le faltó el coraje necesario no sólo para ser un superviviente, y para sobrevivir se necesita coraje y estoicismo, sino el necesario para no resignarse a todos aquellos sinsabores, trabas y a veces hasta zancadillas que nos impone la vida a través de algunas de las personas que se cruzan en nuestro camino. La resignación estoica es el tema de esta novela. Ojalá William Stoner hubiese sido más rebelde y hubiese tenido más coraje. Tal vez a la mayoría de nosotros nos sobre resignación y estoicismo.   

Stoner es una novela sensible y amarga. Una novela que habla de una gran hombre que no pasará a la posteridad. De una vida digna pero hasta cierto punto malograda. Una vida tan contenida como el tono del autor al narrarla. Con episodios verdaderamente dramáticos, sobre todo en lo que respecta al amor, el verdadero, y los múltiples adioses que se narran en la obra, narrados desde una sinceridad brutal pero huyendo completamente del melodramatismo. Es más que probable que John Williams tuviese como autores de cabecera a Chejov, Gogol y Balzac. No en vano este último escribió una novela titulada Las ilusiones perdidas.

4 comentarios:

Quadern de mots dijo...

Buena reseña. Es un libro que tengo pendiente.

Lectora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lectora dijo...

No te'l deixis perdre!

Anónimo dijo...

en castellano, salió la primera edición en diciembre de 2010. por cierto, buena reseña. saludos