sábado, 12 de marzo de 2011

Brooklyn, de Colm Tóibín



Colm Tóibín es un escritor a seguir. Lo descubrí con la edición en catalán de Un llarg hivern (Un largo invierno) publicado por La Campana. Novela ambientada en la dura Catalunya alpina de largo tiempo atrás dedicada a la subsistencia y no al turismo como en la actualidad, sorprendía por la delicadeza y a la vez intensidad con que narraba la dramática peripecia que padecían sus personajes. Brooklyn comparte este fondo dramático aunque tal vez el drama no se muestra de una manera tan evidente como en Un llarg hivern.

Brooklyn y Un llarg hivern comparten la delicadeza con la que nos cuenta como Eilis Lacey, una joven irlandesa, emigra a los EE. UU. tras la Segunda Guerra Mundial en busca de un futuro que no parece poder encontrar en su país natal y también en la forma sutil, aunque perfectamente conducida, que tiene Tóibín de mostrarnos las paradojas emocionales a las que se ve sometido el emigrante. Como ya se ha dicho muchas veces, un emigrante o un exiliado acaba convirtiéndose en un especie de apátrida, ya que no pertenece al lugar al que emigra, pero tampoco, al regresar, al lugar del que ha emigrado.

Eilis es una joven que al llegar a los EE. UU. no sólo descubre el país, cuando tiene tiempo para hacerlo, sino que sobre todo descubre la vida, en el sentido de convertirse en la dueña de su propio destino; y el amor o lo que ella cree que es amor. Pero Brooklyn es también un libro de presiones y de renuncias. Un libro sobre lo que se quiere y lo que se debe hacer, sobre el miedo y la necesidad de no estar solo.

Brooklyn ha ganado el Premio Costa de Novela. Colm Tóibín es, y lo vuelvo a repetir, un escritor a seguir y a publicar en España, ya que buena parte de su obra sigue inédita en español y/o catalán.

1 comentario:

Luisa dijo...

¡Me lo apunto!